Por no decir que todos, al menos un 90% del total de las familias campesinas que viven en sectores rurales, sufre de manera inclemente con las pésimas condiciones de sus vías para transportarse y/o movilizarse. Eso, si se les puede llamar vías, pues en la mayoría
de los casos se trata de un lánguido y pedregoso camino, una trocha maltrecha o una imitación artesanal de algo parecido a una mini-carretera. De cualquier manera, no son aptos para el transito de ningún vehículo con ruedas e incluso, algunas veces ni para el paso de animales.
Cuando se vive, como en mi caso, en una vereda ubicada en zona rural y toca afrontar las vicisitudes de movilización, sin derecho a quejarse (no hay quien escuche), uno logra dimensionar y entender la verdadera magnitud de esta penosa realidad, a la que hemos sometido a nuestros campesinos por décadas; quienes al momento de necesitar trasladarse de un lado a otro, bien sea 2, 10 o 20 Kilómetros o mas, deben soportar un verdadero víacrucis en esas travesías.La absoluta carencia y disponibilidad de medios de transporte para salir eventualmente a cubrir una necesidad, bien sea una cita medica que paradojicamente usualmente es de urgencia, a comprar su mercado semanal o a realizar cualquier vuelta que requiera su presencia, se les convierte en toda una pesadilla para su diario vivir, pues en primer lugar, menos del 0,1% posee un vehículo propio, y en caso de tenerlo la probabilidad de que exista una vía medianamente transitable es muy baja. Adicionalmente, la inmensa mayoría depende del transporte público, los cuales para la prestación del servicio exigen condiciones mínimas del estado de transitabilidad de las vías, so pena de no entrar a ninguna vereda.
Que decir de aquellas rutas maltrechas que por falta de un adecuado desagüe o una buena capa de cascajo, un simple aguacero las borra del mapa, perdiendo con ello toda posibilidad de sacar sus productos a la venta y como consecuencia directa, “dandole papaya” al primer intermediario avivato para que se valga de su desgracia.Esta problemática, constituye uno de los talones de Aquiles para que el campesino se aburra de su parcela y busque alternativas de un mejor vivir en otras partes, lo que consecuentemente termina siendo un desplazamiento forzoso, que aunque no sea violento, si es inducido por olvido, descuido y falta de atención del estado. A todos nos cabe culpa de este abandono, toda vez que cerca del 70% de la población esta congregada en las ciudades, y siempre estarán peleando por sus derechos ciudadanos, pero nunca protestarán por causas diferentes y mucho menos por las necesidades del campesinado (así los estén alimentando).
Siempre se ha visto la clase campesina con mirada soslayada y de manera indiferente, lo cual no debería seguir siendo así, al fin y al cabo todos somos compatriotas y debemos apoyarnos mutuamente.Descalifico todos los gobiernos centrales, que al menos en los últimos 70 u 80 años no han sido capaces de hacer nada al respecto. En época pre-electoral presentan discursos llenos de frases románticas, que hablan de las riquezas agrícolas, pecuarias, hídricas, de flora y fauna que tiene nuestro país; sin embargo, estos no dejan de ser efímeros y cortos momentos de éxtasis.
Creo que es el momento de emprender una posición seria, honesta y comprometida para desarrollar una verdadera Reforma Social Campesina que integre al menos ocho (8) aspectos básicos que pueden darle coherencia a una verdadera intención reformista, que le garantice al campesino un vivir mas digno, procurando con ello conservar unos índices de población rural acordes, no solo a las características del consumo interno de productos agrícolas y pecuarios, sino también a los mercados internacionales que proyecten una balanza comercial favorable. Uno de estos aspectos lo constituye sin lugar a dudas, unas buenas o al menos transitables y bien mantenidas vías de acceso.
de los casos se trata de un lánguido y pedregoso camino, una trocha maltrecha o una imitación artesanal de algo parecido a una mini-carretera. De cualquier manera, no son aptos para el transito de ningún vehículo con ruedas e incluso, algunas veces ni para el paso de animales.
Cuando se vive, como en mi caso, en una vereda ubicada en zona rural y toca afrontar las vicisitudes de movilización, sin derecho a quejarse (no hay quien escuche), uno logra dimensionar y entender la verdadera magnitud de esta penosa realidad, a la que hemos sometido a nuestros campesinos por décadas; quienes al momento de necesitar trasladarse de un lado a otro, bien sea 2, 10 o 20 Kilómetros o mas, deben soportar un verdadero víacrucis en esas travesías.La absoluta carencia y disponibilidad de medios de transporte para salir eventualmente a cubrir una necesidad, bien sea una cita medica que paradojicamente usualmente es de urgencia, a comprar su mercado semanal o a realizar cualquier vuelta que requiera su presencia, se les convierte en toda una pesadilla para su diario vivir, pues en primer lugar, menos del 0,1% posee un vehículo propio, y en caso de tenerlo la probabilidad de que exista una vía medianamente transitable es muy baja. Adicionalmente, la inmensa mayoría depende del transporte público, los cuales para la prestación del servicio exigen condiciones mínimas del estado de transitabilidad de las vías, so pena de no entrar a ninguna vereda.
Que decir de aquellas rutas maltrechas que por falta de un adecuado desagüe o una buena capa de cascajo, un simple aguacero las borra del mapa, perdiendo con ello toda posibilidad de sacar sus productos a la venta y como consecuencia directa, “dandole papaya” al primer intermediario avivato para que se valga de su desgracia.Esta problemática, constituye uno de los talones de Aquiles para que el campesino se aburra de su parcela y busque alternativas de un mejor vivir en otras partes, lo que consecuentemente termina siendo un desplazamiento forzoso, que aunque no sea violento, si es inducido por olvido, descuido y falta de atención del estado. A todos nos cabe culpa de este abandono, toda vez que cerca del 70% de la población esta congregada en las ciudades, y siempre estarán peleando por sus derechos ciudadanos, pero nunca protestarán por causas diferentes y mucho menos por las necesidades del campesinado (así los estén alimentando).
Siempre se ha visto la clase campesina con mirada soslayada y de manera indiferente, lo cual no debería seguir siendo así, al fin y al cabo todos somos compatriotas y debemos apoyarnos mutuamente.Descalifico todos los gobiernos centrales, que al menos en los últimos 70 u 80 años no han sido capaces de hacer nada al respecto. En época pre-electoral presentan discursos llenos de frases románticas, que hablan de las riquezas agrícolas, pecuarias, hídricas, de flora y fauna que tiene nuestro país; sin embargo, estos no dejan de ser efímeros y cortos momentos de éxtasis.
Creo que es el momento de emprender una posición seria, honesta y comprometida para desarrollar una verdadera Reforma Social Campesina que integre al menos ocho (8) aspectos básicos que pueden darle coherencia a una verdadera intención reformista, que le garantice al campesino un vivir mas digno, procurando con ello conservar unos índices de población rural acordes, no solo a las características del consumo interno de productos agrícolas y pecuarios, sino también a los mercados internacionales que proyecten una balanza comercial favorable. Uno de estos aspectos lo constituye sin lugar a dudas, unas buenas o al menos transitables y bien mantenidas vías de acceso.

Comentarios
DESIY JULIANA PACHON BELTRAN
CAROL CANDELA CRUZ
carolina medina
Definitivamente son muy precarias las condiciones en las cuales se encuentran la mayoría de vías en el sector rural y este aspecto de movilidad es algo que el estado debería garantizar eficientemente, mas para una población de la cual depende la producción agrícola del país y por consiguiente, a ellos son los que le debemos cada producto que podemos tener en nuestras neveras. Pero el gobierno solo invierte por lo general en lugares donde ellos se van a ver mas beneficiados que la propia población, es por eso que se requiere de una verdadera reforma social donde sean lideres campesinos los que planteen la iniciativa y sea la base del proyecto, de tal forma que se beneficien realmente las poblaciones rurales y no sea una de las tantas fachadas que usa el gobierno para mal utilizar los recursos o hacer adecuaciones temporales que pasados unos días vuelve a quedar todo igual, o peor que antes.
Elkin G. Rodríguez Vásquez
YENNY PATRICIA MARTINEZ
quisiera invitar a un político, seria mucho mejor si fuera el ministro de agricultura; para que viviera una semana entera con un campesino productor de algún producto infaltable de la canasta familiar y sintiere en carne propia las condiciones que un campesino debe atravesar desde la compra de los productos químicos como abonos insecticidas hasta la venta final de su producto en las ciudades aledañas a su vivienda y se dieran cuenta las condiciones tan deplorables por las cuales deben atravesar los olvidados campesinos colombianos...
Fabian Andres Gomez
Carolina Martínez