Aunque procuro no inmiscuirme en los asuntos politicos que tienen que ver con la problemática campesina nacional, además de pecar por ingenuo, sería un terrible error desconocer que sea cualquiera el grupo social que exista en nuestro país,
tiene que ver directa o indirectamente con la política estatal, ya sea que se trate del gobierno central, departamental o municipal.
tiene que ver directa o indirectamente con la política estatal, ya sea que se trate del gobierno central, departamental o municipal.
Me he vendido el sueño de que algún día, nuestros campesinos tengan además de voz y voto (que no les alcanza para nada), verdaderas organizaciones rurales, capaces de transformar su estatus frente al estado Colombiano y la sociedad. Solo así, conformándose alrededor de organizaciones puntuales, que se vayan integrando en un verdadero tejido rural a través de sus juntas de acción comunal u otro grupo que los agremie en pro de su causa, puedan llegar a mediano plazo a constituir un verdadero movimiento, capaz de exigir el reconocimiento de sus derechos y proponer una verdadera REFORMA SOCIAL CAMPESINA, que como ya lo he manifestado en otras oportunidades, vaya mas allá de una simple restitución de tierras.
Me refiero a todos esos campesinos de bien, que por suerte son la gran mayoría. Es a ellos a quienes insto a que se organicen para que de manera articulada, socialicen su problemática, de tal forma que expongan, analicen y formulen propuestas y soluciones orientadas a exigir sus derechos, trabajar por el campo, valorar su labor y especialmente a tener un mejor modo de vida para sus familias. Sería una utopía pensar que algún día va a llegar un “político salvador” a hacerlo por ustedes. Esos no aparecen sino por allá cada vez que hay necesidad de conseguir votos y jamás vuelven. Estoy seguro que ya ustedes están cansados de tanta palabrería insulsa, de oír los cuentos de sus abuelos o de sus padres, sobre los cambios positivos que traerían uno u otro candidato aspirante a cualquiera de las curules políticas existentes a todo nivel local, regional o nacional.
La inversión económica oficial hacia el campo es ínfima, la distorsionan para beneficiar amigotes politiqueros o para enriquecer mas a los que ya tienen. La educación para las zonas rurales es descontextualizada, marginal y de limosna. Ni hablar del problema neurálgico que es la infraestructura vial, simplemente no existe y lo que consideramos vías son verdaderos recorridos de tortura. Cuidado se enferma amigo campesino por allá en su finquita, dígales a su esposa y a sus hijos, que ni se les ocurra enfermarse. Usted ya sabe que 10 kilómetros a la redonda no hay ni siquiera un centro de salud para que le den atención básica o de primeros auxilios que llaman. Si está de buena suerte y logra atravesar la trocha que lo separa de la cabecera municipal, rece y ruéguele al Todopoderoso que lo reciban, lo atiendan dignamente y lo dejen salir.
El propio concepto de la palabra “campesino” se utiliza alegóricamente para referirse a una clase social de quinta, que denigra de tan noble actividad, es además ofensiva y subyugante, pues reduce al campesinado a la mínima expresión. Aunque suene descortés decirlo, nuestro campesino es valorado y circunscrito como un sector carente de importancia. Craso error y estúpida actitud la de todos los dirigentes políticos, que durante mas de 70 años, no han sido capaces de reconocer el verdadero valor de esta clase social, la importancia que tienen en el andamiaje estatal, no entienden que lo rural implica producir e intercambiar comida para las ciudades, cuidar las cuencas y microcuencas, reforestar, cuidar el agua con la que se surten de energía y de la que beben, implica también no desmontar los bosques, proteger la flora y la fauna. Los efectos benéficos de este esfuerzo de miles de familias que viven en medio de las cordilleras son inmensos y constantes. Que bueno que el campesino pudiese entender el “poder” que tiene en sus manos, no para perjudicar a nadie, sino para pedir y exigir lo que le corresponde en derecho.
Nuestro campesino, es morador de la ruralidad, entendida esta como sostén de la vida, manifestada en el agua de las montañas y los ríos; en los sembradíos que se convierten en comida, en las miles de especies botánicas y los miles de animales silvestres que adornan tanto montañas, como páramos y valles. Además, trabaja la tierra sin conocer eso que llaman modernidad tecnológica. Son parte del 65% de población que es pobre, y hacen parte de ese otro 68% por ciento de población rural que vive con menos de un salario mínimo, y aún así no levanta una voz que les reivindique sus derechos.
Deben proponerse como reto, hacer visible la vida rural, comprender la relevancia que tiene el campo para la economía del país; pero sobre todo, deben entender que esa fuerza viva de hombres y mujeres dedicados al agro, son parte vital de esta Colombia.

Comentarios
MAIRA LUCIA ORTIZ ROJAS
DEISY JULIANA PACHON BELTRAN
Seria muy gratificante ver valorada esta parte de la población que tan poco se tiene en cuenta en Colombia. Todo radica en crear conciencia sobre los lideres comunitarios, que son los voceros principales estos sectores, para que toda la población se den cuenta de que no solo las personas con altos niveles académicos pueden lograr altos cargos, de hecho es algo irónico saber que entre mas estatus socioeconómico mas ignorante en las decisiones que se toman. Seria trascendental no solo para los campesinos si no para el desarrollo del país que esta población se organizara y exigiera sus derechos de tal forma que recibieran el beneficio que les corresponde. Es un paradigma cultural que las poblaciones rurales deben romper y darse cuenta que ellos tienen el poder suficiente para ser agentes generadores de cambio, un cambio positivo y muy significativo que pide a gritos la organización estatal de país.
Elkin G. Rodríguez Vásquez
CAROL CANDELA CRUZ
YENNY PATRICIA MARTINEZ
1. Que se le abra los ojos y se de cuenta de la importancia tan grande que tiene para el estado y la economía colombiana y empiece a sentar su voz de inconformidad por la forma en que el gobierno los tiene olvidados
2. Que pueda acceder a un puesto dentro del gobierno y pueda exigir directamente sus derechos, y pueda acceder a todas la garantias posibles para mejorar su estilo de vida.
si esto pudiera hacerse realidad, se podrían mejorar las vías de acceso a sus tierras, se podrían garantizar sus derechos de salud educación trabajo y muchas mas que por el momento están siendo vulnerados directa o indirectamente gracias a la gestión de unos pocos oportunistas...
Fabian andres Gomez
Alix Andrea Aldana