En mi columna
anterior, hablé del por qué los campesinos no deberían abandonar su tierra para
irse a aventurar a las ciudades. La razón es muy sencilla: porque van a cambiar calidad de vida por penurias, incomodidades y
humillaciones.
Quiero en esta
ocasión, tocar el tema ambiental y darles cifras concretas respecto de lo que
está ocurriendo con la problemática mundial del medio ambiente y sus
consecuencias para la humanidad, pero principalmente para aquellos que viven o piensan
ir a vivir en las ciudades.
La población esperada
del planeta en los próximos 25 años será de 8 mil millones, y el 90% de ese crecimiento,
ocurrirá en las áreas urbanas de los países en desarrollo, como es el caso de
Colombia. En las próximas dos décadas más de 12 millones de personas migrarán
anualmente de las áreas rurales a las áreas urbanas, lo cual llevará a un
verdadero hacinamiento de las gentes en estas ciudades, con los consabidos
resultados.
Hay que entender que desde
el punto de vista ecológico una ciudad moderna es un enorme ‘tumor’ que carcome grandes cantidades de
recursos de la naturaleza y de las zonas rurales, mientras que al mismo tiempo,
libera en forma creciente vastas cantidades de residuos tóxicos. Este proceso
se vuelve totalmente Insostenible para cualquiera de estas ciudades, pues consumen
aproximadamente 9,000 toneladas de residuos fósiles, 2.000 toneladas de
alimento, entre 6.000-25.000 toneladas de agua, 31.500 toneladas de oxígeno,
más cantidades aún no cuantificadas de varios minerales. Al mismo tiempo, la
ciudad emite aproximadamente 28.500 toneladas de CO2, 12.000 toneladas de
H20, 150 toneladas de
partículas, 500.000 toneladas de residuos, junto con vastas cantidades de
basura, azufre, y óxidos de nitrógeno, y otros materiales diversos. Las
ciudades contribuyen seriamente al calentamiento global.
Se estima que la
necesidad diaria de combustible es de 12 Kg por ciudadano; el 90% de estos
combustibles se consume totalmente, transformándose en agua y anhídrido
carbónico, y el 10% restante se transforma en sustancias contaminantes, por
combustión incompleta. Así mismo, se estima que un hombre medio de un país
desarrollado necesita 2 kilos diarios de productos alimenticios, a lo que hay
que añadir, por lo menos 250 gramos por persona para los animales domésticos.
El consumo diario de 2.000 toneladas de alimento implica gran cantidad de
desechos sólidos (basura doméstica) evacuados en cubos y servicios de recogida.
Si a los restos de alimentos no consumidos añadimos los envases, los embalajes,
los utensilios desechados, etc., obtenemos una cifra del mismo orden que de la
importación (2.000 toneladas). Silenciosa e invisiblemente, penetra también un
flujo de agua a través de las conducciones y sale por las cloacas o
alcantarillados. El consumo diario de agua por individuo puede estimarse en 625
litros; el agua bebida no abarca más de uno o pocos litros, quedando la mayor
parte para cocinar, regar, para aseo y limpieza.
Una ciudad de 1
millón de habitantes, consume:
9.500 toneladas de combustible fósil, 625.000 toneladas de agua, 32.000
toneladas de oxígeno, y emite: 500.000 toneladas de
residuos, 29.000 toneladas de dióxido de carbono.
Sin lugar a dudas
estos intercambios entre las ciudades y la naturaleza no solo son injustos sino
insostenibles. A cambio de los
servicios y beneficios ambientales que nos proporciona la naturaleza (alimento,
agua, combustibles, etc.) le estamos devolviendo residuos, desperdicios y
contaminantes.
Vuelvo y lo invito a
que reconsidere la decisión de cambiar el campo por la ciudad, esté seguro que de
continuar con esta tendencia migratoria, la ciudad no solo se ahogará en su
propia basura, sino que deberá respirar un aire completamente envenenado y para
colmo de males, difícilmente habrá suficiente comida de buena calidad para
todos.

Comentarios
MAIRA LUCIA ORTIZ ROJAS
CAROL CANDELA CRUZ
Este tipo de migración se viene presentando desde hace algún tiempo, porque el estado cada vez genera menos políticas que valoren y beneficien verdaderamente el trabajo del campesino, de tal forma que estos vean en el cultivar la tierra una oportunidad rentable y que les genere las razones suficientes para continuar en el campo y no ir en busca de un supuesto nuevo porvenir en una ciudad… Ignorando las serias dificultades que en esta pueden llegar a encontrar.
Elkin G. Rodríguez Vásquez
YENNY PATRICIA MARTINEZ DAVILA
+falta de incentivos de parte del gobierno al campesino
+destierro por parte de grupos subversivos
+centralización de instituciones del estado, hospitales, universidades, colegios, etc
verdad es estamos en una sociedad competente donde se mira por encima del hombro, y si vieramos mas alla el campecino es una persona berraca en la vida emprendedora hechada pa lante que trabaja la tierra, y gracias a ellos debemos muchas cosas; pero muchas veces la falta del canal de comunicacion hacia ellos hace que se miren por encima y al llegar a la ciudad sean humillados, por eso es necesario que se desarrolle una conciencia cultural donde entre todos nos ayudemos
Alix andrea Aldana